sábado, 30 de diciembre de 2017

¿Por qué esta moneda se considera una de las más feas de la historia?


Esta interesante moneda es una pieza de plata de 3 kreuzer (una unidad monetaria usada en los estados del sur del Imperio Romano Germánico) acuñada en 1670. En el anverso vemos el retrato del soberano Leopoldo I de perfil y en el reverso el águila imperial de dos cabezas.

Ambos motivos están acompañados de una extensa leyenda: (anverso) LEOPOLDVS D [EI] G [RATIA] R [OMANORVM] I [MPERATOR] S [EMPER] A [VGVSTVS] G [ERMANIAE] H [VNGARIAE] B [OHEMIAE] REX (reverso): ARCHID [VX] AVS [TRIAE] DVX B [VRGVNDIAE] CO [MES] TYR [OLIS]. Que puede traducirse como "Leopoldo, por la Gracia de Dios, Emperador de los Romanos, siempre Augusto, rey de Alemania, Hungría y Bohemia, archiduque de Austria, duque de Borgoña, conde de Tyrol."

Sin duda, el lector ya ha notado los particulares rasgos con que se ha representado a Leopoldo I. No se trata de una caricatura o de un error en el grabado del cuño, sino que el perfil intenta mostrar de manera realista el aspecto del soberano.

Debido a generaciones de endogamia dentro de la familia Habsburgo, Leopoldo nació con un trastorno genético conocido como prognatismo mandibular, más comúnmente llamado, por razones obvias, precisamente "mandíbula de Habsburgo".


Como se puede ver en la imagen de la moneda, la mandíbula inferior de Leopoldo se proyectaba hacia afuera mucho más que la superior, dotando a su rostro de una característica singular. El rasgo ha sido estudiado por genetistas durante años y se ve fácilmente en imágenes que retratan a miembros de la Casa de Habsburgo. En el caso de Leopoldo, este defecto parece haber sido especialmente prominente, al punto de que sus enemigos apodaran desdeñosamente al soberano como “boca de camello”.

Belleza y fealdad son criterios subjetivos que, por lo tanto, varían según el observador. Sin embargo, en el caso de las monedas de Leopoldo existe un consenso bastante amplio en que puede considerárselas entre las más feas de todos los tiempos. Quizás por eso mismo son muy buscadas por los coleccionistas.

En algunas de las monedas de Leopoldo la mandíbula inferior es representada algo más pequeña, pero en prácticamente todas el retrato imperial tiene un aspecto cercano a lo grotesco. Un segundo ejemplo acompaña esta entrada a modo de ilustración.